sábado 29 de diciembre de 2007

de los cojones en el arte

Para quienes excluyen los cojones y el valor en las expresiones artísticas:


Edito para añadir que lo que me emociona de esta danza son las piernas y los brazos que sí están, y no las extremidades que faltan. Por eso os invito a abstraeros de los chinos que salen llorando en el video.

PD1: aportación de Aire a este blog; muchas gracias


PD2: Al abrir el blog me salta un anuncio que supongo también os salta a vosotros. Lo lamento; no sé por qué ocurre. Agradecería ayuda para suprimirlo

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jueves 27 de diciembre de 2007

Feliz Nochebuena

Y se acabó mi Nochebuena a día 27 con una botella vulgar que pone en su etiqueta Pazo de Marteleira (del Mercadona con seguridad), que pasa por albariño, fría y sobre una copa rayada por el lavavajillas, compañera honrosa en una conversación digna y entretenida sobre hule de plástico en nombre de lo que sí reconozco como verdadera Navidad, si tal es el sentimiento relajado, sincero y de buen fondo que fluye por mis entrañas hacia fuera sin necesidad de lavativas ni calzadores.

Se ha confirmado por enésima vez que no soporto las imposturas de una cena arquetípica que me aburre hasta los tuétanos, que me emociona lo mismo que hace cien años o hace mil. Que por supuesto me quedo con la improvisación, el vino de saldo, los fiambres al vacío y con el brindis a los adentros en honor de un instigador desconocido que con los químicos que conservan el marisco "fresco", el mantel apulgarado, los cubiertos de plata que hacen rechinar los dientes y las frases hechas y manidas año tras otro que me insultan y martillean incesante: "¡salud para todos!".

De fondo tras las copas vacías, una señora de cintura sinuosa y piernas kilométricas se mueve incesante en la tele sin bailar para mí. Aun así, resulta mejor que la conversación anodina en la cena de marras que aun con la mejor intención, me transmite lo mismo que Calixto Sánchez por bulerías.

Deseo para el año que viene que mis toses y fiebres no vuelvan a perturbar la alegría de cuantos disparan con fuego amigo, ni siquiera de los que acaban de descubrir el éxito merecido y se han contrariado por la inoportunidad de mis males. Pero sobre todo quiero seguir bebiendo a grandes tragos los vinos baratos sin olvidar a qué saben los buenos.

Ahora sí. Feliz Navidad...

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martes 18 de diciembre de 2007

del insomnio

La madrugada se aburre y sólo la distrae el tintineo que producen los dedos en el teclado o el alboroto en las tripas del ordenador. A veces la acompaña el chispazo imprevisto de la madera que cruje en algún mueble o del frigorífico que pareciera se le funden los plomos para siempre. Pero más allá del casi imperceptible soniquete del reloj colgado en la pared cual metrónomo de una orquesta de seres inertes, sólo la tos que me sale del esternón y los resoplidos para evitar que se me caigan los mocos, perturban bruscamente este silencio.

Y aquí me hallo mientras el mundo cercano duerme, siendo presa de sibilancias y del café de las ocho, mientras rebusco en mis adentros los pensamientos felices que me arrastren plácido al sueño benigno de otras fechas.

Claro que también podría haber dicho que tengo insomnio, que me vine al salón para no molestar a M. con la tos, que no se por qué carajo me tomé un café a esa hora, que en el silencio de la noche molesta una barbaridad el ruido que hace el ordenador (sin mencionar lo que se calienta el condenado) y que cuando crujen de repente los muebles te llevas un susto irracional de cojones. Pero no habría sido ni terapéutico ni entretenido de esta forma.

¡Dormid malditos!

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lunes 17 de diciembre de 2007

Calle 54

He comprado pocos DVD`s originales en mi vida. Uno de ellos es Calle 54. Aun así los de la SGAE pueden estar tranquilos porque no me he bajado de internet más que alguna que otra película infantil, así que aviso no deben inflar sus datos de pérdidas económicas teniéndome en cuenta que soy pirata de poca monta.

Sin ser un documental propiamente dicho, ni un concierto, ni tampoco un musical tipo Brodway, es un homenaje al jazz latino o afrocuban jazz, un tipo de música que me dio a conocer por primera vez el amigo músico que le contó las verdades del barquero al mismísimo Daniel Baremboin.

Se trata de una película en la que igual te trasladas a los suburbios de NYC que a la bahía de Cádiz, en la que paseas con Bebo Valdés sobre la nieve sueca y al instante por el malecón de La Habana de la mano de su hijo Chucho. Que lo mismo viajas a una época dorada que todavía es presente en Chico O`Farrell o Tito Puente que caes rendido a la sensualidad de Eliane Elías, y siempre con el hilo conductor de una música que se siente de fuera a dentro y de dentro a fuera a poco que te dejes y desde una perspectiva que te introduce en las entrañas de una trompeta, te desliza por los pies de una samba triste y hermosa o te duelen los esparadrapos en las manos de Cachao. Disfruto mucho de esta pelí que ya habré visto casi una decena de veces y que desde ya os recomiendo.

"Calle 54 es mi manera de saldar una deuda de gratitud con el jazz latino, una música que me ha hecho disfrutar y me ha ayudado a vivir como ninguna otra. Para mi, la película es un musical. Un musical sobre música, sobre cómo se crea, sobre cómo surge. Su argumento, su guión, son las piezas musicales elegidas. Sus protagonistas, los músicos". Fernando Trueba.

Con todos ustedes: Michell Camino en Calle 54. A ver quien aguanta sin mover los pies...






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sábado 15 de diciembre de 2007

fin de semana y salud pública

Acabó la semana con sus prisas por finiquitar la faena antes de fin de año, catarros infantiles y sus noches correspondientes, primeras clases de gerontología para las que necesito cada año coger más impulso, dos cumpleaños y un minicongreso de salud pública, que ya se acercan las elecciones y mucho me parece que en el programa electoral de los sempiternos dioses se contempla un nuevo modelo de salud pública y hay que jalear al personal. Por cierto, qué despliegue de medios técnicos y audiovisuales, desayuno antológico de por medio incluido, al servicio de los más de 800 ejemplares (machos y hembras) que nos juntamos allí para hablar de nuestras cositas en materia de sanidad ambiental, seguridad alimentaria y otras chucherías. Reconozco que me excitan y estimulan los cambios aunque los proponga un personal del que me fío lo mismo que de los predicadores con ritmo de gospel y amén hermano, pero todos necesitamos ilusionarnos con lo que hacemos.

En Andalucía como en otras regiones de España, los políticos han descubierto por fin que el modelo puramente asistencialista de la sanidad pública no puede dar más de sí, haciéndose necesaria una revisión profunda de lo que hasta ahora se ha venido haciendo en materia de protección, prevención y promoción de la salud. Es lógico que para ello pidan el compromiso e implicación de los profesionales, pero sólo lo tendrán si no nos engañan como en otras ocasiones y la cosa no queda en cantos de sirenas preelectorales.

domingo 9 de diciembre de 2007

desganas y ausencia



Son días de desganas... qué vamos a hacer.
Por eso no estoy.

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